Archivo mensual: octubre 2014

Mirar a los ojos

Sirva para mirar y dejarse sorprender.

¿Sabemos mirar a los ojos?, ¿Somos capaces de aguantar la mirada?, ¿Qué nos dicen los ojos de los demás?, ¿Nos provocan?, ¿Nos atraen?, ¿Nos excluyen?, ¿Aprendemos algo con la mirada de los otros?, ¿La sentimos como propia?, ¿Nos ayuda a vivir o se convierte en una tortura?, ¿Somos capaces de mirar al otro a través de sus ojos?, ¿Qué sentimos cuando miramos a los ojos de los demás?…..

Dicen que los ojos son el espejo del alma. Los ojos chillan, callan, esperan, disfrutan, sufren. Los ojos viven y mueren, los ojos muestran esperanzas e ilusiones pero también dolores y fracasos. Los ojos telegrafían al mundo lo que queremos y no queremos decir, tan sólo hace falta mirar a los ojos.

Los ojos nos muestran el mundo superficial, las cosas que nos rodean. Nos marcan hasta dónde somos capaces de percibir. Los ojos son los exploradores que describen la realidad a salto de mata. Aventureros y creadores del mundo que nos rodea, acoge y posibilita. Los ojos avanzan por el mundo y descubren sus peculiaridades. Pero los ojos no son neutros. Son los soldados de una conciencia que los dirigen, los condiciona, los somete. Miramos lo que queremos.

Los sentimientos encuentran un canal de liberación a través de los ojos. El mirar atrae, seduce, conquista. Hay miradas que dicen mucho más que las palabras. Hay ojos que recitan sentimientos y enamoran corazones. Hay miradas que, en pocos segundos, te muestran el camino para la eternidad. Los ojos hicieron un pacto con el amor para desvelar el secreto que une proyectos, enciende ilusiones y comparte sueños.

Pero el saber mirar exige la necesidad de ver. Los ojos, de por sí, no consiguen el objetivo esperanzado si no se acompaña de un ‘ver’ atrevido, descarado y valiente. Los segundos que permiten la conexión visual son conditio sine qua non para construir esos lazos, establecer esos vínculos. El tiempo es un aliado de la mirada pero que sólo acompaña a aquellos que son capaces de dominar los nervios y dejarse llevar.

Los ojos se buscan, las miradas se esperan. Mirar a los ojos puede generar una conexión tan rápida que ni los pensamientos pueden describir. En este mundo pragmático y tangible nos volvemos a encontrar algo que escapa a la demostración, a la explicación, a la previsión. La potencia de la mirada no es esperable ni controlable.

Déjate mirar pero sobre todo sé capaz de mirar a los ojos y dejarte llevar.