Viajar

Sirva para romper fronteras físicas y metafísicas.

Viajar es dar un paso hacia delante, es abordar el futuro más cercano con la ilusión que presentan nuestros sueños. Cuando emprendes un viaje no sabes lo que vas a vivir, lo que vas a ver, lo que vas a sentir. La maleta se llena de ilusiones que, manteniendo la esencia de algo novedoso, le dará un perfil real e inesperado. Viajar supone abrir la mente a lo desconocido, querer crecer por la circunstancia, buscar con los ojos del deseo aquello que nuestra cotidianidad nos bloquea. Viajar, al fin y al cabo, es emprender un sendero que sitúa  nuestro ser en otros espacios y le concede la prebenda de seguir sintiéndose vivo.

Viajar no significa olvidar el pasado, no quiere decir renunciar a lo vivido. Significa romper la tela de ‘lo normal’ para descubrir la riqueza de un mundo que siempre tiene algo que aportar. Aquellos que utilizan lo vivido como un sofá en vez de como un trampolín son los que consideran que abrir fronteras no sirve de nada, que conocer sitios y personas no es necesario, que respirar aires nuevos no es productivo. El privilegio de viajar se convierte así en una reflexión en la que cada minuto actúa como ese maestro que alivia egos y relativiza problemas.

Durante el viaje surge la compañía de la soledad. Unas veces soledad real y otras acompañada pero siempre esta presente la sensación de que las experiencias se van moldeando en unos pasos que cubren un proceso de maduración que nadie nunca podrá volver a experimentar. En el viaje, la realidad nos presenta nuestros proyectos, afanes, aspiraciones, pero también nuestros miedos, turbaciones, pánicos. La soledad que nos incita a vivir lo inesperado también nos protege y reafirma cuando las condiciones no son las previstas. Uno descubre que es mucho más de lo que creía cuando el contexto no está diseñado y controlado por nosotros, es ahí cuando la vida nos vuelve a enseñar que es mucho más grande de lo que nuestra cabeza puede abordar.

Pero viajar también es una evaluación de lo cotidiano, ¿Quiero volver donde estaba?, ¿Por qué no me quedo aquí?, ¿Qué me lo impide?, ¿No soy capaz?, ¿Qué ataduras tengo?, ¿Son ataduras reales o excusas necesarias?, ¿Qué es lo peor que puede pasar?, ¿Fracasar?, ¿No adaptarme?, ¿Nostalgia?, pero, ¿Puedo volver?, ¿Entonces, qué me detiene?.

No siempre viajar te deja ver cosas bonitas, pero nunca son argumentos que resten. Entender que el mundo es un espacio accesible, posible, dispuesto y abierto son las coordenadas necesarias para poder vivir experiencias temporales que sigan regando el proceso de maduración vital. Viajar abre los ojos de un corazón que descubre que nuestro ser no tiene fronteras que limiten ni miedos que lo aten. Decidir estar aquí o allí es sólo cuestión de una voluntad que, con una sonrisa sincera, aprende que viajar es la mejor lección para saber vivir.

Anuncios

3 Respuestas a “Viajar

  1. muy interesante e inspirador Javi.
    El escritor James A. Michener escribió sobre el viaje: “si rechazas la comida,ignoras las costumbres,temes a la religión y evitas a la gente,mejor quédate en casa”
    Si sabes viajar, nunca vuelves igual, vuelve una mejor persona y un mejor ser humano.
    Es una alegría leerte y seguirte. Un abrazo a la familia.

  2. “Quién piensa en fracasar, ya fracasó antes de intentarlo”
    Quien piensa en ganar, lleva ya un paso adelante.”- Sigmund Freud

    Hay gente que no se atreve a hacer un viaje en la vida, que prefiere conformarse con su cotidianidad les haga o no felices (es tan absurdo…) No se dan cuenta q el único/a q se les impide emprender el viaje, tener una vida excitante y en la q poder soñar y hacer esos sueños realidad, son ellos mismos. Nosotros somos nuestros peores enemigos, si dejamos q el miedo y la comodidad, o el equivocado pensamiento de tener algo seguro, estable y definitivo (por q en esta vida no hay nada seguro excepto la muerte) se apodere de nosotros y no tengamos agallas para afrontar dicho miedo, hará que nos perdamos lo mejor del viaje, vivir, vivir felices, no simplemente estar en este mundo.
    En fin… me encanta como escribes Javi, es que plasmas mis pensamientos de una manera tan clara y concisa q me inspiras. Ojalá esto sirva para abrirle los ojos a alguno, por q de verdad q es una pena no atreverse a viajar.

    Enhorabuena por tu blog 🙂

  3. Javier Bailén te doy un 10 a este texto, aunque sé que no necesitas que te puntúe. Sigue así!
    Un abrazo y te sigo por tus letras!
    Sara

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s