Archivo mensual: agosto 2012

Viajar

Sirva para romper fronteras físicas y metafísicas.

Viajar es dar un paso hacia delante, es abordar el futuro más cercano con la ilusión que presentan nuestros sueños. Cuando emprendes un viaje no sabes lo que vas a vivir, lo que vas a ver, lo que vas a sentir. La maleta se llena de ilusiones que, manteniendo la esencia de algo novedoso, le dará un perfil real e inesperado. Viajar supone abrir la mente a lo desconocido, querer crecer por la circunstancia, buscar con los ojos del deseo aquello que nuestra cotidianidad nos bloquea. Viajar, al fin y al cabo, es emprender un sendero que sitúa  nuestro ser en otros espacios y le concede la prebenda de seguir sintiéndose vivo.

Viajar no significa olvidar el pasado, no quiere decir renunciar a lo vivido. Significa romper la tela de ‘lo normal’ para descubrir la riqueza de un mundo que siempre tiene algo que aportar. Aquellos que utilizan lo vivido como un sofá en vez de como un trampolín son los que consideran que abrir fronteras no sirve de nada, que conocer sitios y personas no es necesario, que respirar aires nuevos no es productivo. El privilegio de viajar se convierte así en una reflexión en la que cada minuto actúa como ese maestro que alivia egos y relativiza problemas.

Durante el viaje surge la compañía de la soledad. Unas veces soledad real y otras acompañada pero siempre esta presente la sensación de que las experiencias se van moldeando en unos pasos que cubren un proceso de maduración que nadie nunca podrá volver a experimentar. En el viaje, la realidad nos presenta nuestros proyectos, afanes, aspiraciones, pero también nuestros miedos, turbaciones, pánicos. La soledad que nos incita a vivir lo inesperado también nos protege y reafirma cuando las condiciones no son las previstas. Uno descubre que es mucho más de lo que creía cuando el contexto no está diseñado y controlado por nosotros, es ahí cuando la vida nos vuelve a enseñar que es mucho más grande de lo que nuestra cabeza puede abordar.

Pero viajar también es una evaluación de lo cotidiano, ¿Quiero volver donde estaba?, ¿Por qué no me quedo aquí?, ¿Qué me lo impide?, ¿No soy capaz?, ¿Qué ataduras tengo?, ¿Son ataduras reales o excusas necesarias?, ¿Qué es lo peor que puede pasar?, ¿Fracasar?, ¿No adaptarme?, ¿Nostalgia?, pero, ¿Puedo volver?, ¿Entonces, qué me detiene?.

No siempre viajar te deja ver cosas bonitas, pero nunca son argumentos que resten. Entender que el mundo es un espacio accesible, posible, dispuesto y abierto son las coordenadas necesarias para poder vivir experiencias temporales que sigan regando el proceso de maduración vital. Viajar abre los ojos de un corazón que descubre que nuestro ser no tiene fronteras que limiten ni miedos que lo aten. Decidir estar aquí o allí es sólo cuestión de una voluntad que, con una sonrisa sincera, aprende que viajar es la mejor lección para saber vivir.

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Mírate

Sirva para renacer

Ponte frente al espejo, deja que pase el tiempo, mírate a los ojos y observa lo que ves. ¿Qué hay en tu mirada?, ¿Miedo, ¿Ilusiones?,¿ Frustraciones?, ¿Alegrías?, ¿Fracasos?, ¿Sueños?, ¿Referencias?, ¿Bloqueos?, ¿Personas?, ¿Obligaciones?, ¿Inercias?, ¿Excusas?, ¿Huidas?, ¿Motivación?, ¿Sabes realmente lo que eres?, ¿Has pensado en lo que quieres ser?, ¿Te limitas a vivir el presente porque tienes miedo al futuro?, ¿Has pensado en el valor del fracaso?, ¿Te sientes atrapado?, ¿Liberado?, ¿Por qué no actúas?, ¿Por qué no lo haces?, ¿A qué esperas?, ¿O a quién?, ¿Te da miedo comprometerte?, ¿Te da miedo dar el siguiente paso?, ¿Por qué?, ¿Piensas que no te lo mereces?, ¿Vuelve a ser otra excusa?, ¿Por qué lo dejas para mañana?, ¿Y si no hay mañana?, ¿Quieres vivir con esa espina clavada para siempre?, ¿Por qué no te decides?, ¿Por el esfuerzo?, ¿Por cobardía?, ¿Por coraje?, ¿Y tu paso por este mundo?, ¿No te importa que se quede sin hacer?.

Mírate, aguanta la mirada, y descubre ¿Quién soy?, ¿Cuál es mi potencial?, ¿Hacia dónde quiero ir?, ¿Cuál es mi estrategia?, ¿Quieres son las personas que tengo cerca?, ¿Hasta dónde quiero llegar?, ¿Estoy dispuesto a sacrificarme?, ¿Estoy dispuesto a renunciar a cosas?, ¿Seré capaz de aguantar el peso del tiempo en los momentos difíciles?, ¿Quiero quedarme estancado?, ¿Buscaré también excusas para justificar mi poca valentía?, ¿Tengo miedo del camino?, ¿Vale la pena intentarlo?, ¿Y si lo consigo?, ¿Cómo será esa satisfacción?.

Mírate, no tengas miedo de estar asustado, no tengas miedo de que las cosas no salgan bien. Nadie puede saber lo que va a ocurrir pero la única persona que será capaz de poner los medios para que todo salga bien eres tú. No tengas miedo. Mírate a los ojos y repítete una vez más; Soy fuerte, Soy capaz , Soy valiente.

No busques pretextos, coartadas, evasivas. La vida que vives no la vive nadie, ni las personas que más quieres, ni las personas que más odias. Sólo tú, eres tú, es la vida entregada para vivir, sólo para vivir, cada día, cada minuto.

Mírate, y sonríe, porque hoy la vida te regala la oportunidad de llegar a ser lo que quieres ser.