Archivo diario: mayo 1, 2012

La lucidez

Sirva para despertar la estrella de luz propia.

 

Hay muchas formas de ver el mundo. No todas nos dicen lo mismo. Una de las misiones que tenemos en nuestra vida es encontrar la lucidez. Lucidez para ver aquello que está delante de nuestros ojos y que no somos capaces de descifrar, encontrar la lucidez para presionar esa la ‘tecla’ que permita dar el primer paso para empezar un proyecto, encontrar la lucidez para decir aquello que quieres decir, en el momento que quieres decirlo y a la persona que debes decírselo.

La lucidez duele. Duele porque muestra la realidad sin disfraces, sin cortinas de humo que entorpecen la percepción simple de algo real. La lucidez en la muestra clara de que las cosas son como son, pero cuesta mucho encontrar esa lucidez. Estamos en una cultura que nos envuelve en mil engaños. Apariencias, fachadas, máscaras. Es un laberinto que tiene por señales las consignas sociales de nuestros referencies, pero ¿Es eso la realidad?. Cuesta mucho vislumbrar entre tanta pared llena de espejos y reflejos.

La lucidez pide tiempos y silencios. Pide frialdad y decisión. Pide leer entre líneas y no someternos a los primeros fuegos artificiales que se nos presenten con buenas palabras. La lucidez es la claridad de lo real. Pero la realidad ha sido endulzada para que no fuera tan dolorosa. Muchas veces consideramos la vida como un juego de tensiones, entre lo que debemos y nos apetece, entre lo que hay y lo que nos gustaría, entre la realidad y el deseo. Las tensiones tratan de buscar un equilibrio que nos suministra unas ciertas dosis de realidad combinadas con unas cuantas dosis de ilusión. Esa fórmula tiene como resultado la tan preciada felicidad. Pero, ¿Se puede ser feliz teniendo lucidez? , ¿Se puede ser feliz viendo las cosas como son?.

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