Archivo mensual: enero 2012

La vida

¿Cómo reaccionaríamos si supiésemos que nos vamos a morir en menos de una año?, ¿Con quién nos gustaría estar?, ¿A qué dedicaríamos el tiempo?, ¿Qué cosas nos quedan por hacer?, ¿Qué valor adquirirían las cosas materiales?, ¿Tenemos miedo a la muerte?, ¿Por qué?, ¿Haríamos revisión de nuestra vida?, ¿Cómo la vemos ahora?, ¿Nos gusta el ritmo de vida que llevamos?, ¿Qué lección nos da la muerte?.

 

La vida es un regalo que se nos ha dado. Es el mayor premio del que jamás vamos a disfrutar porque sin ella no hay nada. Esto que parece tan obvio, lo solemos obviar a menudo. Nuestra forma de construir las situaciones que vivimos nos hace creer que somos los generadores de la vida, pero,entre otras cosas, la enfermedad nos recuerda que sólo somos un eslabón más en la cadena evolutiva, que no somos perfectos y que nuestro origen animal se debe a un proceso más en la ciclo de la vida. Morir es el último detalle de la vida, es la última disposición frente al regalo que un vez nuestros padres nos facilitaron. Cuando la muerte se acerca, nuestra percepción del mundo se modifica, la idea de disfrutar del futuro se desvanece en un presente que se termina.

Las obligaciones que adquirimos en nuestro camino de vida no nos permiten pensar en la muerte como algo que nos pueda suceder de una forma inmediata. Necesitamos pensar que tenemos futuro, que nuestro esfuerzo tiene algún sentido, que existe un ‘largo plazo’ en el que mi estrategia de vida me permitirá conseguir las cosas por las que lucho. Necesito pensar que el segundo siguiente me traerá el oxígeno necesario para poder respirar y así seguir sintiendo el paso del tiempo. Necesito creer que el tiempo no para nunca y, a pesar de que algún día mi vida llegará a su término, ahora puedo disfrutar del momento. Necesito pensar que la vida tiene algún sentido y que las cosas malas que me suceden tendrán su fin y será entonces cuando vendrá el tan ansiado momento por conseguir la felicidad. Necesito pensar que la vida me dará un respiro y el futuro que no existe ahora, existirá y me concederá la posibilidad de realizarme como persona y sentir que mi paso por esta vida ha servido para algo.

Aprovechar la vida significa ser capaz de observar lo que ocurre a nuestro alrededor, pensar como queremos vivirlo y entregar los sentimientos que nuestro corazón ha guardado para esa ocasión.

Aprovecha la vida.

Valores

Sirva para revisar nuestros cimientos

¿Qué es lo más importante en nuestra vida?, ¿En qué basamos nuestro modo de hacer?, ¿Cuáles son los principios que nos rigen?, ¿Qué valores están en la cúspide de nuestra pirámide personal?, ¿Todo es relativo?, ¿Vale todo?, ¿Hay unos mínimos exigibles?, ¿Cómo se construye una sociedad?, ¿Por qué si sabemos que los valores son importantes los dejamos en un segundo plano?, ¿Por qué nos dejamos llevar por el desdén social antes que por nuestra ética personal?

Es la mera construcción personal de una ética referente la que nos ayudaría a poder estipular los parámetros de una vida social acorde a un ritmo común. Muchas son las cosas que compartimos socialmente, pero muy pocas veces nos paramos a pensar en cual es el camino que nos depara la vida que disfrutamos. Ese ejercicio de auto-reflexión es la carencia actual que ha provocado un desdén social que favorece un relativismo banal y generalizado. Los valores conforman el perfil de las personas, son aquello que la determinan, el número de serie que les caracteriza. Hay multitud de valores que se conforman en la persona tal cual ella lo considera, pero quizá exista una serie de ellos que se posicionen en los primeros puestos de la escala personal. Esos valores mínimos, que todos compartimos, que todos enaltecemos pero que parece que hoy en día se han dejado arrastrar por la inoperancia de una masa que arrastra sin pensar. Los valores nos ayudan a pensar, a elegir, a proponer, a hacer. Los valores son el filtro que determina la clase de vida que quieres llevar, el tipo de relación que quieres tener, la forma particular que deseas para mirar el mundo. Los valores son las gafas con las que percibimos todo aquello que la sociedad nos ofrece. Los valores son el acicate que nos mueve, interiormente, a ejecutar una determinada forma de vida.

Decimos, con razón, que la crisis que vivimos hoy en día no es una crisis económico-financiera sino una crisis de valores. La relación del conjunto se ha perdido, la sensación del colectivo se difunde en una maraña de individualidades que lo único que provocan es una caos personal que se formaliza en un ‘todo vale’. Todos somos conscientes que no vivimos solos, que la sociedad civil se fundamenta en un colectivo de personas que necesitan, inevitablemente, convivir. Esa convivencia es una telaraña de valores entroncados en millones de propósitos que quieren llevarse a buen puerto, y es ahí donde surgen muchas veces los conflictos. Pero todos somos conscientes que la vivencia con los demás exige una flexibilidad efectiva, real. Nosotros ‘SOMOS’ también por nuestra relación con los demás y el valor de la vida, el respeto, el servicio, la entrega desinteresada, la libertad, la igual, la fraternidad, luchan contra esa otra cara de la moneda que también se nos presenta, la codicia, el odio, el rencor, la intolerancia, pero depende de nosotros preferenciar la balanza hacia uno de los dos polos, ¿Qué vida queremos?, ¿Qué vida deseamos vivir?, ¿Qué relaciones deseamos tener con los demás?, ¿Cómo queremos que nos traten?, ¿Cómo sería una sociedad perfecta?, ¿Podemos hacerla?. Sí, podemos. Hoy es el mejor día para empezar a construir un mundo mejor, no tengamos miedo de querer conseguir algo que sabemos que es bueno para todos, no tengamos miedo de ser nosotros mismos.

Vuela alto

Sirva para volar hacia las metas que nos hacen vivir.

Es muy difícil empezar algo, pero es más difícil mantenerlo. Sabemos que la victoria tiene muchos padres pero que el derrota es huérfana. La gente quiere vernos en la cresta de la ola, quizá porque se alegra o quizá porque le conviene, pero cuando perciben que se acerca la catástrofe, que el tufo del fracaso avanza hacia nosotros, los amigos por utilidad desaparecen rápidamente, ‘nos sueltan la mano si ven que hacia abajo vas’.

Los momentos de la vida son los ritmos melódicos que nos marcan el quehacer del éxito. No es fácil intuir cuando es el mejor momento para emprender un proyecto, pero hay que esforzarse por leer cual es la fragancia social que nos permite subir al barco de un aventura exitosa. El viento a veces sopla a nuestro favor, a veces en contra, pero somos nosotros los que tenemos que percibir si nos favorece o nos perjudica y actuar en consecuencia. No es fácil mantenerse arriba. No es fácil saber aguantar la presión, pero es una experiencia que permite a la persona sentirse viva y no hay regalo mayor.

Quizá sea esa condición humana de ponernos metas la que nos permita la lucidez suficiente para percibir el momento y saber qué gente se une al proyecto. Quizá sea esa condición humana la que nos quiere hacer volar. Quizá sea esa condición humana la que nos hace vibrar cuando estamos volando alto y hace que algunos quieran bajar, otros mirar hacia detrás y otros seguir hacia delante.

Todos sabemos que el mundo que nos acoge no es gratuito. ‘Aquí no regalan nada, todo tiene un alto precio’, que ‘la gente tira a matar cuando volamos muy bajo’, por eso tenemos que ser valiente, arriesgados, decididos, inteligentes, sacrificados, disciplinados y  prudentes pero activos. Nadie nos va a quitar la experiencia que nos regala ese vuelo.

Elección

Sirva este video para escuchar y aprender.

-Quiero que sepas que eres totalmente capaz de decidir tu propio destino, la pregunta que enfrentas es ¿Qué camino vas a elegir?

-Todo lo que haces en la vida produce una consecuencia…

-No son las capacidades lo que muestras lo que somos, es nuestra elección.

-Todo se reduce a una simple elección que puede mostrar dos formas, y hay que elegir sólo una.

-Los dioses nos envidian, porque somos mortales, porque cada momento puede ser el último, todo es más hermoso porque somos más arriesgados, nunca será más hermoso de lo que ahora es, no volveremos a estar aquí de nuevo.

-Acostúmbrate a dejar ir, todo lo que temes perder

-La vida es una oportunidad para tener muchas oportunidades, pero tú debes saber qué elegir.

-Siempre recuerda, tu enfoque determinará la realidad.

-Sin un propósito, no existimos

-No dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Si tienes un sueño tienes que protegerlo.

-Debes esforzarte en encontrar tu propia voz….

-Si te enfocas en lo que has dejado atrás, nunca serás capaz de ver lo que está por venir.

Lamentarse es un pérdida de tiempo, es el pasado paralizando al presente.

-La mente es como un espejo de agua, cuando se agita es difícil de ver, pero si está tranquila, las respuestas empiezan a aparecer.

-No lo intentes, Hazlo, o no lo hagas. Los intentos no sirven.